Mil colores nacen, se abren nubes, se transforma el viento

Lienzos en los que tu huella resiste el paso del tiempo

Y ya no quedan cuentos que contar

Sólo quedan milésimas

 

Ecuaciones y algoritmos, y cuatro letras para

Describir sangre bailando al ritmo, rito propio de uno mismo

Verso imperceptible

Pulsaciones no medibles dentro del compás

 

Y desestructuradas métricas y alguna que otra arritmia

Mirada que ahora desafina, cadencia que apunta a la huída

Tercera de picardía

Que suena al final del día sin cesar

(para-pa-pa-pa)

 

Simetrías sin explicación, sin motivo ni razón

Que para mi el azar es una forma de excusarme

Y ponerme elegante para la ocasión

 

(quiero, quiero) Quiero despegar y que me ciegue el reflejo del mar

Sentir ingravidez al escuchar tu piel

Transpirando sensaciones que emborrachan a la vez que hieren pero son heridas que yo acepto